A mis queridos Maestros…

Siempre agradeceré mucho a los maestros que me ensañaron tantas cosas buenas desde mi niñez..

El primero fue mi padre, que con un libro de mantilla me enseñó las figuras de los animales y las cosas y sus nombres: el caballo, la casa, la silla, la mesa, la familia… Pero mi enseñanza con maestros empieza en 1948 cuando tenía cinco años en mi ciudad natal, San Vicente… Recuerdo muy bien a dos maestras mayores de piel blanca y que vestían de negro, muy queridas y respetadas, que cariñosamente la gente llamaba, “Las Rosalitos”. Creo que eran dos hermanas, que me enseñaron los sonidos de cada letra del abecedario y cómo dibujarlas con tiza en una pizarrita que le daban a cada niño y que ponían mucha atención a que antes de salir, teníamos que limpiarla muy bien, para que la utilizaran otros niños… Después en la escuela de María Isabel, una tía en segundo grado, porque era prima de mi padre, donde aprendí, cómo pronunciar correctamente el abecedario y a ecribirlo. Ella dictaba muchas palabras que teniamos que escribir, revisaba todos los cuadernos y nuevamente explicaba cómo escribirlas correctamente.

Entre en la escuela Dr. José Rosa Pacas, en 1950 para el primer grado de la educación primaria y aprendi de Dña. Chela Días, qué se debe estar callado cuando el maestro habla, luego en la escuela Dr. Nicolas Aguilar,  Dña. Concha Velasco me enseñó a distinguir entre el juego y el estudio y del profesor Fausto aprendí, que si uno no se preocupa, no aprueba una materia…

En la escuela Dr. Darío González, el profesor Oliva me enseñó lo importante del deporte y que no se deben tomar las cosas ajenas y de don Oliverio Cortéz, que la mente es sana, si el cuerpo es sano.

En el Instituto Santo Tomás en 1956, del profesor Laureano aprendí, la importancia de la biología, del Padre Carballo, los principios religiosos de la vida y que si uno no se porta bien, siempre hay alguien que le enseñará cómo hacerlo y a veces con el cincho… En 1958, ya en el instituto Dr. Sarvelio Navarrete, aprendí de la profesora Ángelita Martínez, los nombres de los grandes literatos españoles, sus obras y la paleontoligía. Además, la casi perfección de la belleza femenina y la pulcritud de su presencia… Del señor Soto, el álgebra y la trigonometría y de la Sra. de Trigueros, la geografía del mundo y de nuestro país… Del Sr. Moreno las ventajas de aprender inglés y francés, de los profesores, don Bartolo Romero, las bases de la física y del señor Guerrero, los fundamentos de la química. Del profesor Villatoro los teoremas de la geometría, lo lejos que están los planetas y cómo calcular sus distancias, y del Sr.González, que era subdirector del instituto, los principios de la lógica, los silogismos y las bases de la ética de Kant…

Después, ya en San Salvador, en 1962 en el Instituto Técnico Industrial, del Sr. Barraza aprendí la importancia de la disciplina, del profesor Rodríguez, los principios de funcionamiento de las máquinas herramienta, todas las formulas de la mecánica general y el funcionamiento de las máquinas herramienta, de don Régulo Pastor Murcia, los derechos y los deberes humanos, y del profesor Lugo, las bases científicas de la estadística…

Ya en 1966 en el curso de aleman en Kontanz, Alemania, del Sr. Neuman aprendí los primeras palabras en Alemán, del Sr. Rätzel, cómo pronunciar correctamente el aleman, del Ing. Friedrich, los nombres de todas las herramientas y del Sr. Mueller, un amplio vocabulario en alemán y su correcto uso en la vida cotidiana.

Y en el curso previo a la ingenieria en la escuela de ingenieros de Kaiserslautern en 1967, del Sr. Müller aprendí la importancia de la geometría analítica y el dibujo técnico, del Sr. Ukschpowsky por qué vuela un helicóptero y del Sr. Reichel la correcta pronunciacion de las palabras compuestas y como formarlas

Durante mi estudio en la escuela de ingenieros de Bingen a partir de octubre de 1968, aprendi del Sr Shöen que no hay vida sin las matemáticas, del Dr. Jakobi, que todo lo que existe es producto del Big Bang, el cálculo infinitesimal, diferencial e integral y del Dr. Bretschneider, un físico católico muy creyente, que este mundo existe y funciona, gracias a la voluntad de Dios.

Del Dr. Senkowsky, que la ingenieria funciona gracias a la física.  Del Dr. Kräuter, los principios de la hidrostática y del profesor Osciander, cómo funciona la hidrodinámica, del Sr. Kunn, el dibujo técnico y la importancia del pensamiento espacial para el diseño de máquinas, del Sr. Jost, los elementos de máquinas, cómo funcionan, para qué sirven y cómo se utilizan en la construcción de máquinas..

En 1972, en el postgrado de ingenieria de la soldadura en la escuela de ingenieros de Friedberg, aprendí del Dr. Lueb, la ciencia de los metales y por qué se pueden soldar.

Y en 1973, en Ingelheim, aprendi de mi profesor privado y erudito del idioma aleman, el Dr. Büchner, la importancia de un léxico apropiado para cada ocasión y que cada sustantivo en alemán tiene por lo menos cinco sinónimos… A él le agradezco mi preparación para el examen de traductor simultáneo aleman-español.

Ya en 1985 durante el master en administracion de empresas en la Universidad politecnica de Valencia, aprendí de Henrique de Miguel, que  la organización es lo que hace funcionar las empresas, de Paco Lario la importancia de la planificación y de Bernardo Martínez, que la base de la conducta humana son las creencias.

Y por ultimo en mi vida como consultor, aprendí del Sr. Masaaky Imai, que todo lo que sucede con nosotros y en nuestro entorno son procesos, que siempre son mejorables aplicando todos los días el planteamiento KAIZEN de mejora continua.

Tuve muchos maestros a quienes siempre recuerdo con cariño, pues de cada uno recibí enseñanzas útiles para mi vida familiar, personal y profesional.

Hoy tengo amigos, de los que sigo aprendiendo, respeto y admiro como maestros….

¿Y usted recuerda a sus maestros?… Haga su lista, incluyendo a quienes le enseñaron lo bueno del respeto, la discilina y el autocontrol.

¡Recordar y agradecer las enseñanzas de nuestros maestros es un buen ejercicio para honrarlos en este mes de junio que celebramos el DIA DEL MAESTRO!

¡Gracias queridos maestros! A todos los recordaré siempre con cariño y agradecimiento…

Pedro Roque

Comentarios

  • Rafa
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    muy bonito el articulo… yo particularmente recuerdo mas a mis maestros de la primaria … de los que no solamente aprendi matemáticas o lenguaje… si no también a respetar, a comportarme… y otras muchas cosas que me han servido en mi vida…

  • Jorge
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    Buena retentiva recordar nombres y detalles desde el inicio hace muchos años de ello. Es de felicitar

  • Omira
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    Con este artículo me ayudo a recordar a mis mentores y maestros a lo largo de mi vida, los cuales ayudaron y me enseñaron, por lo que hoy quedan en mi mente y corazón cada uno de ellos como parte de mis mejores recuerdos y enseñanzas a trasmitir a mis hijos.

    Gracias y Bendiciones a Todos los Maestros!!!!!!!!