¡El Salvador es tierra fértil…!

Sí señor… Así lo dijo con una expresión de mucho cariño hacia nuestro país, la Embajadora de Estados Unidos Jean Manes, en su discurso de valoración de los resultados del Proyecto de USAID para la Educación Superior, con el cual vienen trabajando desde hace cinco años, que en estos días lo están cerrando y es hora de demostrar sus beneficios, en términos de realidades medibles de la rentabilidad de los $22,000,000.00 de inversión.

El objetivo de este proyecto fue construir capacidades institucionales y humanas en las instituciones de enseñanza superior y las contrapartes del gobierno, para ofrecer programas de educación e investigación que contribuyan al crecimiento económico y social del país y el desarrollo de capacidades del sistema de educación superior, para responder a las necesidades de la industria y el mercado laboral del futuro.

Las áreas clave de este proyecto fueron “inversión en capital humano”, es decir, la formación de docentes en diferentes universidades de otros países, donde tomaron parte en cursos especiales y maestrías. Otorgar muchas becas a jóvenes talentosos de escasos recursos económicos. “Desarrollo de la calidad de los planes de estudio e investigación de las instituciones de enseñanza superior”, trabajando con asociaciones empresariales para la definición de nuevas carreras y la adecuación a las necesidades de la industria salvadoreña y en tercer lugar  el “ fortalecimiento de la capacidad institucional de las Instituciones de enseñanza superior”, abriendo un diálogo entre las universidades y el gobierno, que permitió diseñar la propuesta de política nacional de educación superior.

Para entablar el dialogo entre universidades, industria y gobierno se formaron cuatro clústeres que engloban cuatro sectores, el de Tecnologías de la información y la comunicación, energía y eficiencia energética, manufactura Liviana y el sector de la agroindustria y procesamiento de alimentos, en los que participaron todas las universidades y muchas empresas.

Si desea saber más sobre este proyecto  aquí hay mucha: https://es-la.facebook.com/edusuperiorsv/ .

En cada universidad se desarrollaron proyectos de investigación y para ello se formaron investigadores y creo que por primera vez podemos decir, que aquí ya existe la especialidad de “investigador”…  También se invirtió en mejorar o crear nuevos laboratorios y se creó una red de mujeres líderes…

Pero además y en presencia de los tantos participantes en el evento como testigos, los rectores de las universidades firmaron la creación del consorcio de instituciones de educación superior para el crecimiento, y posteriormente, otro documento sobre la Alianza de las universidades en busca de objetivos comunes…

El que se haya creado y adaptado a las necesidades de la industria 33 carreras universitarias es un buen paso, lo mismo que la creación o el fortalecimiento de 17 laboratorios para la investigación. Es decir, disponemos de un sistema renovado de educación superior, de una política nacional de educación superior y de proyectos ya terminados y en marcha de investigación, “made in El Salvador”…

Es importante la conjunción de intereses y objetivos de este nuevo consorcio de universidades, que esperamos entre otros objetivos, tenga la mejora continua de la enseñanza superior como consecuencia de la excelente preparación aquí y en otros países y la adecuada valoración del trabajo de la enseñanza, para que los docentes la hagan por vocación y satisfacción de enseñar, porque su trabajo es bien valorado y compensado adecuadamente.

Nuevamente con las palabras de la Embajadora de Estados Unidos, diciéndonos que “El Salvador es tierra fértil” y asumiendo que lo dice con certeza por su conocimiento de los proyectos que se realizan en El Salvador, desde aquí le agradezco esta valoración, pues nos permite seguir sembrando con la seguridad que lo sembrado germinará en una excelente cosecha…

Pedro Roque

Comentarios