La calidad de la educación…

El futuro del país depende en gran medida de la calidad de la educación que los educandos reciban, y ésta también en gran medida, de la calidad de la educación de los educadores y lo expreso en términos generales; porque el planteamiento es válido desde que un niño recibe las primeras enseñanzas a lo largo de toda su educación, hasta donde quiera o pueda llegar, incluyendo estudios universitarios y doctorados. Por el lado de los recursos materiales se necesitan lugares adecuados, materiales de estudio, tiempo y dinero suficiente para para pagar bien a los maestros… De ahí que los proyectos de USAID de apoyo para mejorar la calidad de la educación tanto si es directamente con programas de apoyo para los educadores, los educandos y los recursos necesarios, siempre son buenos y bien venidos…

El año pasado desde GCC, una de las empresas consultoras que dirijo, tuvimos la oportunidad colaborar con el Programa de USAID para el Crecimiento Económico a través de la Mejora de la Calidad de la Enseñanza Superior, que consistió en la realización de veinte seminarios prácticos para cuatro grupos de docentes que imparten materias de cuatro ramas: manufactura liviana, energía y eficiencia energética, agroalimentario y aplicación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Fue una excelente experiencia, especialmente para los jóvenes docentes, que en su mayoría no han desempeñado cargos gerenciales y para ellos fue muy importante en cada una de las visitas, haber escuchado de los presidentes, los directores ejecutivos o los gerentes generales, la historia y el desarrollo a lo largo del tiempo de cada una de las empresas que visitamos, los esfuerzos que se requiere para crecer desde pequeños negocios hasta llegar a dimensiones de mil empleados y exportar los productos y servicios que ofrecen.

Lo interesante de este ejercicio, además del aprendizaje de los docentes, es el efecto multiplicador inmediato, pues la vivencia y experiencia adquirida se transmitió a los seiscientos alumnos que entre todos tenían en esos momentos y los que tendrán en los siguientes años lectivos.

Conocer a las personas que dirigen las empresas, sus ilusiones, sus esfuerzos, las penurias que pasamos las empresas cuando las condiciones económicas se deterioran o la competencia interna, externa o desleal presiona y desordena los planes de desarrollo y crecimiento, desequilibra los presupuestos, y además, tener la oportunidad de entrar en las plantas de producción y sentir el ambiente de trabajo, sensibilizarse sobre la organización de los procesos para que genere valor y se consiga la calidad y la productividad pactada con los clientes, todo este compendio de vivencias, fue para los docentes una excelente oportunidad de aprendizaje sobre la realidad de las empresas. Y de la misma forma evaluaron los resultados que conseguimos en las tres partes, las empresas que visitamos, el aprendizaje práctico, útil y rentable y la preparación y desarrollo logístico y la puntualidad con que por nuestra parte lo realizamos…

Pues en esa línea desde aquí nuevamente mi agradecimiento a las empresas que nos permitieron visitarlas, con las cuales ya teníamos y seguimos teniendo excelentes relaciones, a los docentes que participaron y a USAID por el apoyo a la mejora de la calidad de la enseñanza superior a través de la organización RTI.

Todo lo que se haga en beneficio de la educación siempre será bueno y bienvenido y ojalá que este tipo de programas continúen, pues insisto que de la calidad de la educación de los docentes, depende la calidad del aprendizaje de los educandos y la calidad de su desempeño en las empresas que los contraten.

Si queremos tener un país educado, nada caerá del cielo, hay que desarrollar buenos programas, disponer de recursos y de un excelente liderazgo, como en este proyecto…

Pedro Roque

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