Realidades…

Se pueden dividir en dos, las fantásticas, imaginarias, que solo están en la cabeza del que las imagina y con las nuevas tecnologías hasta las puede sentir, por ejemplo, un viaje interestelar con un video juego… Y las realidades que “existen”, que compartimos y percibimos con los cinco sentidos…  Y con estas sucede, que en función del ángulo del observador, así se interpretan y pregonan…

Pero en lo político, a partir del cinco marzo, es una realidad que reorientamos el país hacia la democracia y la economía de mercado, donde prima la libre empresa, la iniciativa privada, la libertad de expresión y otras libertades en que se fundamenta el progreso.

En este escenario, desde ya hay que trabajar en la recuperación económica, crear políticas que impulsen la inversión para el crecimiento y la creación de puestos de trabajo productivos, parar la fábrica de empleos y no seguir endeudando al país. Focalicémonos desde el primer día en que lo que necesita el país es superávit, no más endeudamiento… Abran las puertas a la inversión nacional y extranjera.

Tengo un amigo empresario, que al ver los contundentes resultados de las elecciones, el seis de marzo decidió una inversión que creará puestos de trabajo. Un ejemplo claro, de cómo mover el país hacia el desarrollo y el progreso.

El nuevo faro deben ser, los países emergentes y del primer mundo, y debemos reorientar y reforzar la mentalidad, hacia el trabajo serio y productivo para ganarse honradamente el sostenimiento y desarrollo de la familia.

La nueva Asamblea Legislativa recibirá un país endeudado hasta la coronilla y lo peor que pueden hacer, es seguir endeudándolo, solo porque tienen mayoría. Usen bien la mayoría que les hemos dado para beneficio de la sociedad, tres años pasan muy rápido y ya vieron como en solo diez horas puede cambiar el destino de una falsa realidad.

Sí, era una falsa realidad ganar las elecciones, después de como parcamente asumen, “no haber sido sensibles a las necesidades de la población”…  Es difícil que los ciudadanos honrados aprueben, haber facilitado el asilo del expresidente en otro país donde vive cómodamente, en lugar de estar aquí para ser interpelado… Que les aprueben la malversación de fondos, la prepotencia frente a Estados Unidos y sus representantes, cuando todos los salvadoreños tenemos parientes y amigos en ese gran país y de ahí proceden miles de millones en remesas. Que falten medicinas en los hospitales y que las PYMES de los uniformes y los zapatos no cobren, que las escuelas estén en malas condiciones y tantas cosas más…

Pues si que a los electores nos gustaría, escuchar de los diputados, hoy con mayoría, su compromiso personal y profesional, que no venderán su voto, que se aferraran a su conciencia, que no traicionarán a los electores, que se focalizarán en el bien de la sociedad, que no se aprovecharán del cargo para favorecer amigos y parientes, que no malgastarán los fondos del estado, que desistirán de privilegios caros, vehículos último modelo, seguros médicos y viajes inútiles… Y a los que llegan por primera vez, que no se dejarán imbuir en las malas prácticas de los que están ahí desde hace muchos años.

Pues eso… ¡Que les vaya bien y ahora con mayoría, hagan un buen trabajo por nuestro país!

Pedro Roque

Comentarios

  • Tesa
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    Don Pedro, yo tambien, como usted y la mayoria, contentos de que estamos al final de una mentira fantasmal para nuestro país.

    Y si, es conveniente que la nueva oportunidad para los ganadores, se fortalezca y mantenga y logren más posicionarse mas con los votantes y eviten que nuevos “lobos vestidos de ovejas”, lleguen al poder.

    Gracias por mantener ese estilo de nota, característico de usted.

  • Salvador Vásquez
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    ojalá que de veras se aproveche esta nueva oportunidad para hacer un análisis profundo de las causas que nos han llevado a este gran deterioro político, económico y social y que en forma honesta se reconozca el mea culpa de cada uno de los actores pues la contaminación sigue aún latente por que este año será clave para mostrar posturas honestas y valores que nos lleven a ser mejor país para nuestros hijos