¡Tres días inolvidables!…

Si tiene la oportunidad de hacer lo que hice esta semana, hágalo pronto, sin planificarlo, con el único objetivo de disfrutar del poco tiempo que puede uno permitirse dejarse llevar por los acontecimientos y escaparse de las rutinas profesionales y familiares…

El sábado celebramos una fiesta familiar por la visita de mi hermano menor que vive en Estados Unidos desde hace unos 30 años… El lunes temprano pregunté por él a mi otro hermano y me dijo que aun estaba aquí, pero tenía que presentarse en San Vicente a las siete, para un encuentro impostergable con una máquina, pues desde hace varios años, cada dos días, Jorge se conecta para una diálisis y es admirable su valentía, el positivismo y naturalidad con que asume este proceso para seguir disfrutando de la vida… Le dije, espérenme y que yo los llevo….

Nos encontramos y de camino a San Vicente, sin haberlo planificado les propuse pasar tres días juntos… ¡Después de la diálisis, sin problemas me respondió!… Como no fue a las siete, sino a las once, esperamos hasta las cuatro de la tarde… En el camino, les pregunté si recordaban que hace quince años fuimos con nuestras familias a la playa de Torola…  Pedí a mi asistente que reservara y a las seis y media llegamos al hotel…

Disfrutamos una deliciosa cena de pescado frito y crujiente frente a la playa, sintiendo la brisa fresca, conversando y admirando el reflejo del cielo y las luces en la playa que simulaba un espejo.

La madrugada del martes vivimos cada minuto del amanecer y los preciosos celajes cambiantes de color del cielo… Desayunamos y fuimos a la catedral de La Unión, ligada a nuestra niñez porque en el taller de mi padre en San Vicente, se hizo en los años cincuenta, todo lo que hay de hierro en esa iglesia, las vigas que sostienen el techo y cada uno de los ventanales y las puertas…

Recordamos el taller donde nos criamos y aprendimos a mecánicos, a nuestros padres, a todos los mecánicos y aprendices y especialmente a “chorizo”, un excelente mecánico forjador que hizo cada colocho… Y yo, las horas que le di vuelta a la cigüeña de la fragua donde “chorizo” calentaba al rojo vivo las pletinas para forjar con gran destreza el inicio de cada colocho en forma de espiral …. ¡Maravillosos recuerdos!

Después, fuimos al Cuco para almorzar y luego de un buen pescado, unas horas de descanso y un café,  con la intención de conocer la bahía de Jiquilisco, me equivoqué y entramos en la carretera del Espino… Llegamos a la playa, encontramos un hotel, después de un buen baño en la piscina, compramos pupusas recién hechas en la esquina, cenamos y descansamos… El miércoles de madrugada admiramos el precioso amanecer de la inmensa playa, observando el elegante vuelo de los grupos de pelicanos y comparando el trayecto de la vida, con los movimientos audaces de sus alas para sobrevolar el mar… Y después, nos fuimos a Jucuapa, a visitar el lugar de nacimiento de nuestra madre…

Tres días sencillos, de liberación de rutinas, despreocupados, de refresco de las vivencias y aventuras juveniles y de la memoria familiar, en los que resurgió el cariño fraternal…

Si señor…Tres días inolvidables en los 212 años que sumamos entre los tres…. Sin importar su edad, hágalo pronto, se reencontrará con sus hermanos…

Pedro Roque

Comentarios

  • Martin benavidez.
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    Que bonito ejemplo y experiencia familiar para tomar en cuenta.

  • Alfredo Pacas
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    Don Pedro, lo felicito y me alegro mucho que los tres hermanos tuvieran la oportunidad de convivir durante tres inolvidables días en los que, seguramente hicieron un repaso de la vida, alegrías y tristezas, y además se alimentaron de nuestra especial y única naturaleza salvadoreña. Felicidades por haber dedicado las 500 palabras de este domingo a un tema tan importante.

  • Nelson Antonio Quintanilla Juarez
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    Excelente experiencia familiar y en las mejores playas de El Salvador.

  • Paco
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    que envidia poder hacer eso… pero de vez en cuando hay que tomarse el tiempo!!! Excelente

  • Oscar Guadrón
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    Sin duda debio ser una bonita experiencia y sobre todo compartirla con la familia.