El yin-yang del Coronavirus

Desde que escuché una de las formas de entender del icono del “yin y el yang”, el círculo oriental dividido en dos partes simétricas de forma semejantes a dos gotas, una negra, con un pequeño círculo blanco en su parte más amplia y la otra blanca, con un círculo negro, asumí el concepto de la complementariedad, dualidad, interrelación e interdependencia entre lo bueno y lo malo. Es decir, que todo lo bueno representado por la parte blanca tiene alguna consecuencia mala representada por el pequeño círculo negro, y lo mismo, todo lo malo tiene también su parte buena.

De todo lo que sucede y tiene un impacto personal, familiar, empresarial, nacional, internacional o mundial, trato de entender su parte buena y la menos buena, y si es mala, el aspecto bueno de lo sucedido.

Días después del inicio de la pandemia se publicaron las primeras fotos satelitales de la atmosfera muy oscura de China, uno de los países que más polucionan la tierra. Se continuaron publicando fotos y poco a poco la atmosfera fue siendo más clara y frente a lo malo para los chinos de haber cerrado las fábricas por la pandemia, se le concedió un respiro a la tierra para limpiar la atmosfera de China y reducir sus efectos directos e indirectos en el cambio climático que si nos afecta a todos.  

Leo hoy jueves 19 de marzo en el periódico español El País, que entre Europa y Estados Unidos movilizaran tres billones de Euros, en nuestra forma de contar, tres billones de millones de euros, con los que se dinamizará la economía, las grandes, medianas y pequeñas empresas y se dispondrá de muchas ayudas directas a personas y familias que se estén perjudicando por la pandemia. Los efectos negativos de la pandemia están ayudando a mejorar las relaciones internacionales entre las grandes potencias potenciando la economía.

Y aquí para paliar los efectos malos de la pandemia, se anunció lo bueno de invertir dos mil millones en proyectos municipales que crearán puestos de trabajo, y además, el compromiso presidencial de vigilar estrictamente el uso de esos fondos, para evitar que una parte se esfume… Si estas instrucciones se convierten en realidad, un efecto bueno de lo malo de la pandemia, será, Ojalá, la eliminación de la corrupción…

En lo empresarial, todas las empresas en las cadenas de valor de los productos necesarios para la alimentación, la limpieza, los medicamentos y la desinfección están incrementando sus ventas y eso es lo bueno. Lo malo que otras que se dedican a la restauración, hotelería o centros de formación están cerrados y no tienen ingresos desde hace varios días y así seguirá hasta después de las vacaciones de Semana Santa. Pero lo bueno es que tienen tiempo para revisar sus ofertas, sus menús, sus costos, realizar limpieza profunda de sus locales, inventarios, reparación de las cosas que no funciona bien y los propietarios realizar ese FODA que tienen en mente y no han tenido tiempo de realizar, para analizar la situación actual y reinventar el negocio para sorprender a sus clientes después de la crisis.

El día anterior al jueves 19 de marzo que no se reportó ningún contagiado en China, se anunció el primero en El Salvador. Aplicando la lección del pueblo chino, actuando sin miedo y con calma también nosotros la podemos vencer, si incondicionalmente aplicamos los protocolos, realizamos las buenas prácticas de limpieza y desinfección y respetamos la “auto-cuarentena”.

En casa hay muchas cosas por hacer… Libros pendientes de leer, archivos que ordenar, hablar con la familia y hacer otras que venimos posponiendo. Y para finalizar y pensando en el yin-yang, lo malo del encierro, será lo bueno de no enfermar. Pues eso… ¡Disfrute la cuarentena!

Pedro Roque

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