La felicidad de sobrevivir…

Con seguridad, la más grande es la de quienes sobrevivieron el Covid-19, la siguiente es despertarnos, sentir que vivimos y levantarnos con esperanzas e ilusiones por un buen día, aplicando las 4Ts y las 4As, que expliqué en otro editorial. El tercer momento feliz, es al final del día después de haber sobrevivido entre los tantos caos que nos movemos y nos rodean…

Pensé que la restricción que en los buses y microbuses solo viajen personas sentadas reduciría el “caos del tráfico”, pero según se abren más negocios, vamos volviendo al mismo caos. Me pregunto por qué las autoridades no ordenan que los buses y microbuses respeten sus horarios, no sobrepasen a otros y se mantengan en el carril de la derecha.

En todas las ciudades europeas el transporte urbano lo realiza una empresa municipal, por ejemplo, en Valencia la EMT. Todos los buses son modernos y del mismo color, respetan los horarios, funcionan perfectamente, son cómodos y seguros. La línea de circunvalación del centro antiguo, no se siente cuando arrancan o paran y en cada parada bajan despacio hasta la altura de los andenes. La diferencia, es que aquí el transporte público está al servicio de los dueños de los buses y en Valencia al servicio de los ciudadanos. Si conoce EEUU, sabe que ahí los buses son seguros, cumplen los horarios y respetan las leyes.

El siguiente es el “caos político”. Cada día crece la euforia del pleito entre los poderes, que si no lo frenan, pueden terminar surgiendo turbas violentas defendiendo cada una a sus patrocinadores.

El “caos del presupuesto desfinanciado” que tendrá muchos problemas con su aprobación en la Asamblea y será motivo de echar más leña al fuego político, y asociado a este tenemos, el “caos con el manejo de los fondos del Estado”, que son nuestro dinero. En una entrevista el martes pasado, una diputada mostró una larga lista de posibles malos manejos, que si son ciertos, confirman el caos.

Sumemos el “caos de la basura”. La verdad es que nunca fue bien manejada, pero viendo fotos y noticias de los últimos días, se convirtió en otra pandemia. Sin embargo, en Antiguo Cuscatlán, con cincuenta mil habitantes, tenemos servicio municipal de recogida de basura diario y puntual. Es decir, se puede.

El “caos del desempleo” por la pérdida de puestos de trabajo de las muchas empresas afectadas por la pandemia. Se estima que en Centro América hay unos sesenta mil profesionales con mucha experiencia y buena trayectoria que perdieron su empleo. Para quienes quieran convertir esta crisis en una oportunidad para independizarse, he puesto en una plataforma internacional de E. learning un curso sobre cómo crear empresas con paso seguro.

Y siguiendo con los caos, agreguemos el caos de la «desinformación y manipulación” en las redes sociales, que genera cientos de miles de horas de trabajo perdidas, porque muchos empleados vinculan sus teléfonos a las computadoras de trabajo, son continuamente interrumpidos y desatienden su trabajo.

El “caos de la falta de inversión extranjera y nacional”. No se ve y si la hubiera, como siempre frente a las elecciones las posponen para después, en ese tiempo se retrasará la creación de empleo y el dinamismo económico.

Son más los caos que nos amenazan y ponen en riesgo todos los días, pero como creo que es mejor aplicar una mentalidad, actitud positiva y proactiva, experimentemos también, la felicidad de la supervivencia empresarial, todos los empresarios que nos estamos esforzando, muchas horas al día para salir adelante y de nuevo progresar.

Con esta premisa, no se queje de los caos y si forma parte de alguno, reoriente su actitud, ayude a ordenar las cosas y disfrute la felicidad de sobrevivir.

Pedro Roque

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