¡La formación, excelente inversión!

Cuando volví a El Salvador en 1993-94,  después de casi 30 años en Alemania y España, había aquí un eslogan que  decía: “Educación la solución”… Y me gustó porque es cierto, lo viví en Alemania y en la evolución de España en los últimos 25 años…  Entre mejor educados son los ciudadanos de un país, más culto, más productivo, con mejor calidad de trabajo, con más cortesía y respeto en las relaciones personales y profesionales, menos accidentes en las carreteras y las empresas, las empresas son más rentables y consecuentemente hay menos desempleo, más seguridad y el país se vuelve mas predecible y mantiene bajo control, todos los parámetros que le colocan frente a otros países en relación con el clima de hacer negocios, la rentabilidad de las inversiones y la educación de sus ciudadanos. De la misma forma que en relación  con que hay menos desempleo, menos accidentes laborales y en las carreteras, más tranquilidad para las familias y la sociedad, y muchos otros beneficios que favorecen la convivencia.

Pero también, y es lo más importante, los gobiernos, las empresas y las familias en los países con mejor educación, invierten más en la “prevención», es decir, en que lo malo, lo negativo no suceda, que en “corrección” es decir, en curar o remediar las situaciones malas cuando ya se dieron.

Por ejemplo, invierten en educar en el manejo de la basura y una buena logística para llevarla desde los hogares hasta las plantas de tratamiento y reciclarla, en lugar de gastar en curar las enfermedades que genera la contaminación de los cientos de miles de toneladas que hay tiradas por todas partes en nuestro país.

Y quien más invierte en educación es el gobierno, por ejemplo en formar adecuadamente a los funcionarios que según su formación y experiencia, a través de oposiciones van escalando puestos de mayor rango en la Administración del Estado. Y se llaman “Funcionarios del Estado”, no “empleados del gobierno”. Porque trabajan para el Estado con visión de largo plazo, no del gobierno para el período gubernamental.

Todos los países necesitan un estamento burocrático de personas bien preparadas y honestas que administran honradamente los recursos del  país y un estamento tecnocrático que planifica y desarrolla proyectos y mantienen el país técnica, tecnológica y científicamente actualizado.

¡La Formación, excelente inversión! Es el eslogan que siento debemos poner en boga para que la formación se entienda como una alternativa de inversión a largo plazo.  Si es empresario o director con capacidad de decisión presupueste un análisis sobre las necesidades de formación para mejorar los rendimientos de su empresa.

¿Y cómo se puede analizar qué formación necesita, cuánto hay que invertir, cuál será el retorno de la inversión y cómo puede mejorar la empresa y que sus clientes la prefieran? Por eso no se preocupe, existen métodos muy buenos para hacerlo. Pero más importante, no es tanto el método, sino la decisión empresarial de hacerlo y hacerlo como una inversión. De la misma forma que se invierte en la educación de los hios, se debe hacer en la formación especifica de los empleados, para que apliquen los conocimientos en los procesos de la empresa y los hagan más rentables.

¡La formación, excelente inversión! Entendamos y apliquemos bien este eslogan, también los que nos dedicamos a la formación asumiendo que no solo quiere decir, que la formación como negocio tienen que ser rentable para organizaciones con y sin animo de lucro formadoras, sino que también, debe ser rentable para los alumnos porque aprenden, rentable para los expositores que reciben honorarios adecuados y motivadores para prepararse mejor,  para la empresa que recibe la formación y le sea útil para mejorar la calidad, la productividad, la rentabilidad y la fidelidad de sus clientes y naturalmente para en Estado, ya que entre mejor formados estén sus ciudadanos más atractivo se vuelve el país, sobre todo cuando la inversión en formación proviene de fondos del estado o prestamos internacionales que tenemos que pagar entre todos.

Pues eso, convirtámonos en un país donde la formación es una excelente inversión.

 

Pedro Roque

Comentarios