Peticiones y ruegos…

Alegra la noticia de la pronta beatificación del Obispo Oscar Arnulfo Romero…  No sé cuantos santos salvadoreñas hay… Pero si es el primero, lo importante es que se trata de un hombre ejemplar de nuestro tiempo.

Los creyentes cristianos salvadoreños nos alegraremos y seguramente habrá muchos actos conmemorativos, pues tener un santo a nuestro favor puede ablandar muchas conciencias…

Quizás lo más importante será una mejor convivencia mediante la revitalización de la fe en que Dios existe y que debemos respetar sus leyes.

Si le pedimos Dios y a los santos que intercedan por nosotros y por nuestro país, hoy, en este día tan importante para los salvadoreños, me imagino que si hiciéramos una encuesta sobre lo que la gente le pediría, estaríamos rogándole por las siguientes diez buenaventuras:

  1. Que hoy tengamos un día en paz y alegría.
  2. Que nos mantengamos unidos en sacar este país adelante.
  3. Que ilumine a los responsables para encontrar soluciones viables para reducir la delincuencia.
  4. Que los que pueden y dirigen el país desde sus responsabilidades y cargos se unan para convertir a El Salvador en un buen ejemplo como país para el mundo.
  5. Que la economía se revitalice, con más razón este año que bajaron los precios de los combustibles.
  6. Que se creen suficientes puestos de trabajo para que la gente no dependa ni aprenda a vivir de los subsidios.
  7. Que los jóvenes aprendan a querer a su país y no quieran incondicionalmente emigrar a Estados Unidos y la Comunidad Europea.
  8. Que los que se dedican a la política se concentren más en sus compromisos con los electores que en sus intereses partidarios y particulares.
  9. Que todos los políticos que argumentan que siguen sus pasos, hagan y sean como él era y enseñó: fieles creyentes, respetuosos de Dios y de la Iglesia, sinceros, honrados y austeros.
  10. Que todos los salvadoreños nos sintamos orgullosos de serlo, amemos a nuestro país y respetemos las leyes de convivencia, seamos responsables en nuestro trabajo, para que no vivamos más entre el miedo y la inseguridad.

Seguramente que el lector piensa  en otras buenaventuras, pero yo creo que si nos ayuda a resolver estas diez, daremos un salto cualitativo como personas y como país.

Recordando como en los años cincuenta en mi casa, que éramos muchos y que a veces ninguno cerraba el zaguán y no pasaba nada durante la noche , y solo una o dos veces al año había heridos o algún “machateado” en las ferias de Noviembre, si que echo en falta las creencias y los valores con que fuimos educados. Un homicidio era un escándalo y los que había eran casi siempre pasionales o por terrenos… Nuestros hijos y nietos nacen hoy con 15 homicidios por día y una economía “embrecada”.

Ojala, Dios y el futuro Santo nos ayuden a salir de este atoyadero y ser un mejor país, con mejores maestros y alumnos interesados en aprender, con autoridades que ejerzan su autoridad y empresarios que inviertan y conviertan este país en una fuente de calidad vida para sus habitantes.

Disfrute el día y la fiesta.

Pedro Roque

 

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