RESURGIR, RECONSTRUIR, REINICIAR…

Activemos los tres verbos con la mente positiva y viendo hacia adelante. De nada sirve quejarse, buscar responsables, ni lamentarse.
Todos los empresarios han sufrido altibajos y este hay que verlo como uno más, con la diferencia que los problemas no son por decisiones erróneas, sino por variables incontrolables y las tormentas…
Y ya volviendo las aguas a su cauce tenemos que organizarnos para resurgir, reconstruir y reiniciar, aplicando las precauciones adecuadas a esta realidad muy diferente a la que vivíamos antes de la pandemia.

Primero consideremos que el virus existe, está en todo el mundo, cuando lean este artículo ya serán ocho millones de contagiados y medio millón de fallecidos. Aquí las cifras son confusas y lo que se publica quizás no es la realidad, pero no se puede negar que en nuestro entorno hay riesgos de contagio, por lo que debemos resurgir, reconstruir y reiniciar aplicando y protegiéndonos con las medidas efectivas que ya sabemos cuales son y cómo se aplican.
Tal como enseña el refrán “mente sana en cuerpo sano”, para resurgir necesitamos tener la mente clara, y así será, si no nos contagiamos o con nuestro sistema inmunológico eliminamos al virus, y para eso, en la euforia de reabrir, no descuidemos la alimentación.

Según se anunció, buena parte del endeudamiento del gobierno, que pagaremos entre todos, será para créditos de reconstrucción y capital de trabajo. Esté atento a las ofertas de los bancos intermediarios, porque entre más pronto presente su solicitud bien argumentada, más pronto le otorgarán el importe solicitado. Ya lo dice el refrán “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”.

Las nuevas necesidades de sus clientes pueden ser diferentes y por lo tanto es bueno que hable mucho con ellos para redefinir los productos y servicios adaptándolos a su nueva demanda en calidad, precio y disponibilidad.
No olvide que los clientes seguirán con miedo al contagio y poco dinero, pues según los virólogos, epidemiólogos y estadísticos, el virus estará mucho tiempo con nosotros y habrá rebrotes, como en China y en Europa y hay que prepararse, pues nadie puede garantizar que en unas semanas nuevamente haya que cerrar por unos días, por eso, aunque tengamos productos y servicios con potencial de crecimiento la demanda se puede nuevamente restringir.

Como lo que más importa ahora es revitalizar nuestra economía, compre lo que necesita en los pequeños negocios y tiendas en el entorno, ayudemos a que las familias reinicien sus actividades dándoles trabajo en lugar bolsas de alimentos.
Las industrias debieran reorientarse a productos de consumo doméstico que compramos fabricados en otros países, pues lo único que queda aquí, es el IVA que pagamos todos, cuando compramos algo y el impuesto de renta si los negocios los declaran correctamente, la mayor parte de los beneficios de los productos los repatrian a los países de origen. Es momento de preferir productos y servicios “Made in El Salvador”, búsquelos y aunque cuesten un poco más, ayuda a desarrollar la economía salvadoreña.

Y para terminar le recomiendo que si quiere concentrarse en su negocio y mantener buena salud mental, se borre de los grupos de supuestos amigos que pasan el día escribiendo con faltas de ortografía, defendiendo a unas personas, acusando a otras y viceversa y que por eso cobran, echándole más leña al fuego, ofendiendo, politizando, polarizando más la situación y manipulando su opinión, sin considerar ni el tiempo que pierde ni la desmotivación y confusión que causan en la gente que quiere trabajar. Elija el medio de comunicación que crea confiable y dedique el tiempo que pueda para saber lo importante en unos minutos por la mañana y por la tarde y el resto del día mejor concentrémonos en resurgir, reconstruir y reiniciar con nuevo impulso y esperanzas.

Pedro Roque

Comentarios

  • José Roque
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    Totalmente de acuerdo, además de ser unos analfabetas los que escriben, carecen de educación y cuando no tienen argumentospara rabatir ideas, se dedican a insultar. Además creo que la pandemia que nos afecta, la cuestiono en algunos lugares que tengo que visitar y creo que es cosa de actitud «positiva» de cada persona, siempre veo lo positivo en todo y en todos los que están en mi entorno. Mi familia dice que me expongo por ser mayor de 60 años, pero yo he trabajado todos los días y sigo positivo que no me contagiaré.