Sí, ensuciamos más que limpiamos…

Vi un documental y leí varios artículos sobre las grandes islas de basura. Les pido entiendan lo siguiente, en mi línea de pensamiento, como constructivo, correctivo por lo ya hecho y preventivo por lo que cada uno podemos hacer.

Existen cinco grandes islas de basura en los océanos y mares: una está en el Atlántico Norte, entre EEUU y África, más o menos a la mitad de la línea entre Miami y Casa Blanca, la segunda en el Atlántico Sur entre Brasil y Sur África, la tercera, en el Pacífico sur, a la altura de Bolivia y Australia, la cuarta al otro lado de África, en el Océano índico entre Madagascar y Australia y la quinta en el Pacífico Norte entre California y Japón.

En esas cinco áreas existen corrientes naturales y circulares por las diferentes temperaturas de varios miles de kilómetros de diámetro, que como inmensos remolinos, arrastran lentamente la basura que flota en sus aguas hacia su zona central.

Se formaron poco a poco en los últimos cuarenta años y con los millones de toneladas de plástico que se siguen produciendo y parte de ellas va al mar, crecen más cada día.

Las hemos formado entre todos, países ricos y pobres y cada ciudadano, incluyéndonos usted y yo, pues todos utilizamos productos plásticos procedentes del petróleo, que en algún momento desechamos y como indica una de las cuatro leyes de la ecología: “Todo va a parar a alguna parte”.

Otra ley ecológica advierte que “Nada es de gratis ” y  aún no está claro quiénes, cómo, cuándo y cuánto pagaremos por la recuperación de los océanos, pues existe según los científicos oceanógrafos una relación con el cambio climático y los cambios atmosféricos bruscos que causan desastres que llamamos “naturales”, pero en realidad, los seguimos causando entre todos.

De siempre vimos los huracanes y sus daños solo en las noticias, pues su ruta natural era del Mar Caribe hacia el norte, sin embargo los dos anteriores ya nos mostraron sus consecuencias cuando entran en Centro América, tanto en sus efectos directos muy graves en otros países y colaterales en nuestro entorno geográfico.

Aquí hubo fuertes lluvias, vientos, deslaves, frío y cielos muy nublados, pero por lo visto en videos de los países vecinos, son grandes los desastres que causaron.

Los “microplásticos”, son partículas muy pequeñas, invisibles y difíciles de filtrar que provienen de los plásticos en los basureros y en las aguas del mar, contamina el medioambiente y ya los estamos ingiriendo en los ciclos de alimentación.  

Son malos por sus efectos directos y además sirven como taxis para otros organismos microscópicos que dañan la salud. Tercera ley de la ecología: “Todo está interconectado”.

Pero el plástico es parte de nuestra vida y no son solo las botellas y las bolsas de agua por doquier… Las teclas de mi computadora y la suya son de plástico. Está en los juguetes, los utensilios domésticos y si observa alrededor, verá más cosas de plástico que de otros materiales.

¿Y qué hacer? Interesarse por el tema, apoyar políticas y actividades de limpieza del entorno y los océanos, reducir el consumo de plásticos del petróleo y preferir los biodegradables provenientes del reino vegetal, que cada día habrá más. Crear empresas que se dediquen al reciclaje especializado para reutilizarlo y pequeñas empresas de producción más limpia y circular desde su inicio.

Para terminar, imagine por un momento amontonado en su patio todo lo que han desechado en su casa solo en el 2020 y seguro concluirá, que ensuciamos más que limpiamos y ni Usted ni nadie quiere un entorno más sucio del que ya tenemos.

Creemos funciones y puestos de trabajo ligados con limpiar nuestro mundo pues si entre todos lo ensuciamos, entre todos limpiémoslo.

Pedro Roque

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